Raramente desperté con los ojos abiertos. Entonces por un instante creí que todo había sido un sueño con sabor a realidad. Te sentí en mi, como no recordaba hacerlo. Creo que en el fondo te extraño y entre mis nubelosas fantasías, vuelvo a verte, proclamando tu nombre. Pero tú, ¿lo imaginas? no lo creo, es más, ni te has fijado en lo mucho que has sembrado en mi, incluso antes de tu partida. Ahora ya sigues otro camino, otro andar y yo he quedado atrás, como los recuerdos que una vez dijiste nunca olvidar. No estoy triste, ni melancólica. Sólo pienso que en algún momento una sonrisa esbozara en mi rostro y ahí, inmerso, en ese gesto de autosuficiencia y compasión, te encontraré, entonces y contra todo, te hallaré al final. martes, 8 de junio de 2010
Luna
Raramente desperté con los ojos abiertos. Entonces por un instante creí que todo había sido un sueño con sabor a realidad. Te sentí en mi, como no recordaba hacerlo. Creo que en el fondo te extraño y entre mis nubelosas fantasías, vuelvo a verte, proclamando tu nombre. Pero tú, ¿lo imaginas? no lo creo, es más, ni te has fijado en lo mucho que has sembrado en mi, incluso antes de tu partida. Ahora ya sigues otro camino, otro andar y yo he quedado atrás, como los recuerdos que una vez dijiste nunca olvidar. No estoy triste, ni melancólica. Sólo pienso que en algún momento una sonrisa esbozara en mi rostro y ahí, inmerso, en ese gesto de autosuficiencia y compasión, te encontraré, entonces y contra todo, te hallaré al final.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)