sábado, 5 de diciembre de 2009

EL ADIÓS DE UN COLIFLOR (PARTE 1)

2004. (Dos días después de mi cumple)
Mi padre cansado de mis tantas locuras con premeditación decidió matricularme en un cursillo de inglés, pero lejos de lo que yo, hasta ese momento, conocía: San Isidro. La academia donde estaba para, según yo, estudiar e ingresar por fin a la universidad, me accedía el horario para dividirme y terminar ambas cosas. Al principio me pareció una locura, pero luego lo fui asumiendo como una interesante duación de conocimientos así que me mande con todo, a la aventura de ser una biestudiante. Conforme fue pasando el tiempo, las clases se hacían mas intensas y mi tiempo era resumido a viajes en combi, separatas, videos norteamericanos y almuerzos en taper.

2005. Abril. La mayoría de mi salón se dispersó por problemas en el horario, así que solo opté por ir más tarde de lo normal. En ese lapso, quise trabajar para saborear la cuasi independencia: repartía volantes para el instituto donde estaba. Llegaba sudando a clases, cansadísima de haber recorrido mitad de Lima, con 3 folletos en la mano y el afán de meterlos bajo la puerta de cada habitante en la ciudad. Dormía en los baños y en los recesos me ponía al día en los cursos de la academia. Los días transcurrían sin penas ni glorias, hasta q una tarde con sol escaso, pocas palomas en los jardines y muchos alumnos, logré ver en mi clase, a aquel joven de aspecto gracioso, con la melena negra y ensortijada, gorro rojo azulino, pantalones jeans strech y una casaca ploma con toques naranjas…era (o bueno, es) blanquísimo, con una sonrisa retorcida y unos lentes negros que tapaban esos grandes ojos marrones intensos que guardaban secretos, envueltos en pura melancolía. Tenía 21 años pero aparentaba muchísimo menos. Amaba el heavy metal, los muñecos GiJoes y se vanagloriaba de tener el nombre de la estrella M. Brandon. Sabia el inglés como ninguno, así que nunca entendí porque estudio nuevamente. Siempre llevaba consigo una cadena de llaves para sólo una puerta. Supuse que era la imagen de la rebeldía, de esos chicos que llegan a las aulas solo para ver a las niñitas pitucas y con gracia, entablar una conversación y por qué no, algo más. Pero su actitud me descuadro, era el pata bacán que te habla sin discriminaciones, que mira tu carita mestiza pero no se burla si vives en San Pepino o Santa Cachucha, total, si no hubiese sido así, definitivamente no estaría contando nuestra historia.

2005 (Mayo – 26 Setiembre) Vacilón, Risas, Conversaciones de Ratas y pelas. A eso se resumían los meses que charlábamos sin parar, haciendo traducciones raras, como la de Nelly Furtado: “I like a bird”, según yo: me gusta el pájaro; según el inglés americano y decente: como un pájaro. Recuerdo también las benditas conferencias, nos sentábamos atrás a observar todo y después a chararear en voz alta los errores, de lo mas críticos. Era genial, como dos niños en plena conquista amical, sonriendo al mundo y sus desaires.

2005 (28 de setiembre – 5:00pm)
EL internet fue el cúpido aquel día, donde luego de una confusión bastante obvia, nos dimos cuenta que algo había sucedido en nuestra amistad, sin querer nacía en nosotros una unión única y ciertos complementos interesantes que dejamos de lado, sin saber. Con la determinacion a flor de piel, decidimos ser: amienamorados (Dícese de la fusión entre ser super amigos y enamorados a la vez)

(Días después)
Salimos de una última conferencia, con ella, sellábamos el final del año y del curso. Felices y con el silencio de nuestra nueva relación, fuimos a comer algo, unas galletas de soda victoria por así decirlo, que fue el culpable del primer beso, uno que recordaré por siempre, por ser el más tierno y sobretodo el más inocente que he podido experimentar hasta ahora. Sentí tantas mariposas multicolores en el cabeza, estrellitas llenando el frio cielo limeño y un extraño sabor a ese mal, del que todo el mundo huye espantado al oír su nombre: amor. ¿Sería eso en realidad? ¿A los inmaduros 18 años? ¿Y si no era eso, que me hacia mirar a sus ojos profundos y decirle te quiero, con lágrimas de emoción y un nudo de ternura en la garganta? ¿Qué rayos? Y él… ¿Qué sentiría? ¿Qué pasaría por tu mente mi querido coliflor? Bueno o no, tiempo después las respuestas llegaron solas y con un carruaje fúnebre detrás.
(Si continuaré, es mi deber)

viernes, 4 de diciembre de 2009

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN


Era un lunes de casi como un martes; Enero, parecido a Abril. Tenía muchísimo calor y ansias de saber en que terminaría todo si empezaba, claro. Sudando, con hormiguitas en el estomago, y un par en el pan con mermelada que cargaba, me acerque a recepción y pregunté por el área de televisión. Me pidieron que espere (como siempre) un momentito, siéntese, ahorita sale el productor…10, 25, 40 segundos de eternidad y de pronto:
- Buenas Tardes señorita, si dígame.
- (Yo, con olor a mermelada en los labios) emm...Buenas Tardes, mi nombre es JMR y vengo a solicitar prácticas en prensa.
- Lo siento, el jefe de prensa esta ocupado en la radio, pero en todo caso puedes venir a ver a producción, quizá encuentres algo interesante.
- Claro, ¿por qué no?
Visité cada cuarto, cada islita de edición, con la misma bolsa de pan y la sonrisa nerviosa, de una muy evidente primeriza. Respondí a cada ametralladora pregunta, con monosílabos, total, tenía que mostrar seriedad.
- ¿Casting? – pregunté con espanto.
- Vamos, sólo serán unas tomas. Me gustaría probarte para un nuevo programa llamado NCN. ¿Qué dices?
- (¿Casting yo? ¿Cuándo fuck he hecho uno?) Está bien, pero…
- Perfecto! Te presento a quién ella te va maquillar, mientras arreglo todo. Tienes 5 minutos.
Isabel. Una señora hábil, “poco conversadora”, Me cuenta durante esos 5 minutos interminables, como se sonríe en la cámara, de que forma debes pararte para no mostrar la joroba, como hablar sin trabarte (caramelo bajo el paladar mi hijita, eso ayuda mucho, mi sobrina que también conducía me contaba…), y sobretodo como no comerte la lengua de los nervios. Mirándo al espejo de reojo me di cuenta que Nunca había tenido tantas cosas en la cara en tan poco tiempo. Dios Mío! Crema, base, labial, mucho mucho rubor, sombras, etc. Sentí que si sonreía, se me abriría una grieta en el rostro. Así que, con el espíritu contreras que me caracteriza, me limpié el 75% del tarrajeo y busqué lo natural en mí, obteniendo resultados aceptables y por qué no, artísticos. El cabello me lo soltaron como Gloria Trevi, para darle un toque natural y fresco, que en la cámara, según me dijeron después, se convirtió en árbol por lo frondoso. El set era más grande de lo que imaginaba, y en medio un escritorio con una Cam HD bastante paradita y precisa. El productor, con gestos de que “el tiempo es oro”, me situó y me decía palabras que entendía de a pocos.
- Cuéntame la boda de Paolo Guerrero, pero eso si con tus palabras, cuando diga acción hablas sin detenerte, ah! Eso sí saludas al programa antes de empezar, algo como Magaly Medina, eso!! Como una magazine, lo has visto no? Como que no? Bueno no interesa, haz lo que dije, pregunta o calla para siempre. ¿repetir todo?, pero si esta sencillo! Yayaya, luego que termine esto, te lo vuelvo a explicar…empezamos…
(Mi previo Espiritual) Dios, sé que no he sido la mejor ni nada, Que todo lo que sé, es por simple empirismo, por favor solo pido que me hagas pasar el mayor ridículo, porque momentos así, no se olvidan y quizá me llamen para otra cosa, Gracias Te Quiero.
- ¿Listos? Luces, cámara, Acción!!
(En Blanco…)
Ha pasado ya 1 año desde aquella vez que hice mi presentación frente a la luz Intensa de una HD. Hice aproximadamente 6 programas de Farándula, que se repitieron como canal 5 en sus peores crisis. Nunca cobré ni un sol por todas las grabaciones. Incluso me quedé a dormir un par de veces, en unas colchonetas escondidas en el set de Tv, para terminar los informes y una que otra tareita extra labores. De todos los Demos, solo guardo uno: el segundo que hice, conduciendo con mi productor, un ex conocido lejano.
Ahora esos recuerdos han quedado estáticos en la línea de mi vida, algo parecido al programa NCN. No olvidare jamás lo mucho que la producción me ofreció, la madurez, los sueños que me ayudaron a realizar, los amigos que gané y los no tan amigos, las sonrisas que me robaron y las lágrimas de separación que hicieron sentirme una vez mas, querida. No los he vuelto a ver, creo que ellos no me extrañan pero si me recuerdan (para bien o para mal). Como dice Pedro Suárez Vértiz en uno de mis temas favoritos, Talk Show: “Cierra tu historia de amor, termina tu libro”. Lastima “La Luz”, no pude decirte adiós ¿o será que estamos en la mitad del cuento?